Alimentación y psoriasis

Es importante mantener una dieta sana y equilibrada cuando se padece psoriasis. Los alimentos ricos en toxinas o de difícil digestión tienden a ocasionar desequilibrios intestinales que pueden llegar a tener repercusiones negativas en el estado de la salud de la piel.
Consumir alimentos naturales ricos en antioxidantes, vitamina A, vitamina C, ácido fólico o omega 3 puede ayudar a mejorar el estado de la psoriasis, mientras que el consumo de carnes rojas, leche, grasas, alcohol o alimentos realizados con colorantes y conservantes artificiales puede ayudar a empeorar la enfermedad.

tipos de psoriasis

Alimentos y hábitos beneficiosos:

Tomar más fibra y ácidos grasos esenciales: La ingesta de fibras proveniente de cereales, fruta y verduras crudas o poco hechas ayuda a reducir los síntomas de la enfermedad. Del mismo modo lo hacen los ácidos grasos esenciales, pues ayudan a reducir la inflamación de las placas.

Vitamina A: Algunos pacientes con psoriasis tienen deficiencia de esta vitamina. Los alimentos como verduras de colores naranjas, amarillas o verdes son ricas en vitamina A.

Vitamina C: Se trata de un antioxidante muy beneficioso que ayuda a prevenir o a reducir el brote psoriásico.

Beber agua: Tomar 2 litros de agua al día mejora la hidratación del cuerpo lo cual es beneficioso para pacientes con psoriasis. Además ayuda a tener una mejor digestión y eliminar toxinas.

Los mejores alimentos para la psoriasis:

  • Legumbres: lentejas, garbanzos, judías, guisantes, anacardos
  • Cereales: de trigo, maíz, avena o arroz
  • Verduras: espárragos, coles, acelgas, espinacas, calabaza, berenjenas
  • Frutas: naranjas, melón, melocotón, uvas, plátano, higos
  • Pescados: pescado azul y marisco

Alimentos y hábitos perjudiciales para la psoriasis:

Reducir el consumo de proteínas: Se ha detectado que en ocasiones las personas que sufren psoriasis no digieren bien los alimentos ricos en proteínas. Es recomendable evitar alimentos como la carne roja o los lácteos, que además contienen ácidos araquidónicos que ayudan a agravar las inflamaciones provocadas por la enfermedad.
Las proteínas pueden adquirirse de otros alimentos naturales como las judías o el tofu.

Evitar alimentos de dificil digestión: Excluir de la dieta alimentos como fritos, grasas saturadas o azúcares refinados ayudará a mejorar el estado de la enfermedad y sus brotes.
La cafeína o el alcohol también pueden ser desencadenantes, por lo que es mejor evitar su consumo de forma excesiva y no moderada.

Eliminar de la dieta alimentos que causen algún tipo de alergia es también imprescindible para aminorar los brotes y mejorar la enfermedad.