Tratamientos sistémicos

Los tratamientos sistémicos son todos aquellos que se administran por vía oral (como pastillas o jarabes), inyectándose por vía subcutánea (inyectado en la piel), intramuscular (inyectado en el músculo) o por vía intravenosa (inyectado en las venas).

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Normalmente se aplican tratamientos sistémicos en pacientes que sufren psoriasis de forma moderada o intensa, a veces combinados con otros tratamientos de uso tópico.

Es necesario acudir a un médico especialista o dermatólogo antes de empezar una terapia sistémica, ya que normalmente su aplicación puede provocar efectos secundarios en el enfermo. No siendo recomendable aplicar este tipo de tratamientos en personas con problemas hepáticos o renales, enfermos de tuberculosis y mujeres embarazadas.

Antes del inicio del tratamiento debe realizarse un estudio médico completo para valorar el estado de salud del paciente, sus antecedentes familiares y posibles enfermedades, pruebas que deberán seguir realizándose a lo largo del tratamiento.

Los tratamientos sistémicos tienen un efecto inmunosupresor, por lo que el enfermo de psoriasis deberá extremar las precauciones, llegando a tener que interrumpir el tratamiento y consultar al especialista en caso de contraer enfermedades infecciosas, neurológicas, renales, hepáticas o cardiacas.

Los tratamientos sistémicos más comunes son los corticoesteroides, el metotrexato, la ciclosporina y la acitretina.

Corticoesteroides:

Solamente es aconsejable el uso de corticoesteroides (corticoides) cuando se diluyen y administran inyectados directamente sobre las lesiones provocadas por la psoriasis.

La administración de corticoesteroides por vía oral o intramuscular puede ocasionar numerosos efectos secundarios además de producir el llamado “efecto rebote”, en el que la psoriasis cesa por un tiempo y vuelve a rebrotar de forma agudizada, pudiendo llegar a empeorar respecto al brote anterior.

Metotrexato

El metotrexato es un medicamento que retrasa la multiplicación celular y suele emplearse en casos graves de psoriasis que no responden a otro tipo de tratamientos.
La administración de metotrexato se realiza en dosis bajas con tal de prevenir posibles efectos secundarios, para ello es necesario efectuar controles periódicos de sangre para descartar alteraciones hematológicas o hepáticas, ya que este tipo de tratamiento puede modificar el nivel de glóbulos blancos y rojos en sangre y afectar al funcionamiento del hígado.

El tratamiento sistémico con metotrexato está contraindicado en niños, mujeres embarazadas y en pacientes con problemas renales, hepáticos o úlceras de estómago. Es necesario consultar a un experto si el paciente sufre algún tipo de infección activa durante la administración del tratamiento.

Acitretina

La acitretina es uno de los tratamientos sistémicos menos efectivos, sin embargo no es inmunosupresor, prácticamente no produce efectos secundarios en el paciente y no presenta toxicidad. De modo que aunque es poco efectivo es uno de los tratamientos más seguros a largo plazo.