Vivir con psoriasis

Aunque no está claro cuál es el desencadenante principal del brote psoriásico, se ha detectado que mantener hábitos de vida saludables benefician y mejoran la calidad de vida del paciente con psoriasis.
Mejorar estos hábitos no solo ayudará a reducir el impacto que pueda provocar la enfermedad en la calidad de vida diaria, sino que además disminuirá el riesgo de desarrollo de otros trastornos de la salud.

vivir con psoriasis

Los siguientes hábitos se consideran perjudiciales para pacientes con psoriasis:

  • Situaciones de estrés
  • Sobrepeso o peso excesivo
  • Consumo de tabaco
  • Consumo de alcohol
  • Colesterol alto
  • Piel poco hidratada
  • Malos hábitos alimenticios
  • Medicamentos contraindicados

Estrés: Un elevado nivel de estrés puede ser el desencadenante en el desarrollo de la enfermedad y posteriores brotes psoriasicos. El ejercicio o la meditación pueden ayudar a controlar este estado emocional y a disminuir los brotes. Peso: Un nivel de vida sedentário o un peso excesivo empeorará la calidad de vida del paciente con psoriasis. Las personas con sobrepeso tienden a tener una peor respuesta ante el tratamiento de la enfermedad. Es común también que personas con un peso elevado desarrollen psoriasis flexural característica por aparecer en los pliegues de la piel. Consumo de tabaco: El consumo de tabaco puede ser un desencadenante de la enfermedad, además de aumentar el riesgo de cardiopatías y otro tipo de enfermedades. Fumar de manera prolongada y en grandes cantidades se considera un riesgo para la salud y el desarrollo de la psoriasis. Consumo de alcohol: El consumo de alcohol de forma elevada puede a aumentar el riesgo de padecer psoriasis. Asimismo, el alcohol puede agravar el desarrollo de la enfermedad una vez desarrollada. Es posible que el alcohol presente contraindicaciones en conjunto con algunos de los medicamentos para tratar la enfermedad, consulte las posibles contraindicaciones con su médico o farmacéutico. Colesterol: Un alto grado de colesterol aumentará el riesgo de desarrollar la enfermedad y sus brotes. Es recomendable evitar alimentos altos en grasas saturadas, mantener una dieta equilibrada y un nivel de vida sano. Piel poco hidratada: Cuidar e hidratar bien la piel del psoriásico ayudará a mejorar los síntomas de la enfermedad (irritación, sequedad, prurito, etc.). El uso diario de productos higiénicos y cremas hidratantes ayudarán a equilibrar la pérdida de agua de la piel, reduciendo el impacto de los brotes y mejorando la predisposición de la piel a los tratamientos de uso tópico. Malos hábitos alimenticios: Mantener una dieta poco equilibrada puede desencadenar la enfermedad. Un consumo excesivo de proteínas, ácidos araquidónicos, grasas saturadas o azúcares refinados es contraproducente para pacientes con psoriasis. Evitar alimentos con cafeína o de dificil digestión también puede ayudar a mejorar el estado de la enfermedad. Medicamentos contraindicados: La toma de algunos medicamentos que contengan sales de lítio, betabloqueantes, aines o antagonistas de calcio pueden desencadenar brotes o agravar el estado de la enfermedad. Se recomienda en este caso contar con la opinión experta de un médico o farmacéutico.

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Factores medioambientales a tener en cuenta

Los ambientes secos, un exceso de calefacción o el aire acondicionado pueden agravar los efectos de la psoriasis. Evita exponerte a ellos de forma prolongada. Asimismo se ha demostrado que la los rayos de luz ultravioleta ( la luz del sol) son beneficiosos para aminorar los brotes de la enfermedad. Realizar baños de sol evitando las horas de máxima exposición ayudará a mejorar el estado de las lesiones provocadas por los brotes

Psoriasis y calidad de vida

Padecer psoriasis puede repercutir en la calidad de vida del individuo, afectando a su estado de salud tanto físico como emocional. Las lesiones causadas por la enfermedad a menudo son visibles, por lo que la persona con psoriasis puede sentirse incómoda por el aspecto que éstas puedan causar en entornos sociales. En ocasiones provocan picor, escozor, quemazón o dolor, llegando a ser molestas o discapacitantes en la realización de ciertas actividades físicas. Es importante saber que la psoriasis no es contagiosa, por lo que de ningún modo la persona afectada podría transmitir la enfermedad a otras personas. Conocer y aceptar la psoriasis ayudará a no caer en estados de ansiedad o depresión, así como a evitar el aislamiento social. Se recomienda contar con la ayuda de psicólogo en caso de verse afectada en alguna de estas formas la calidad de vida del paciente.

Alimentación y psoriasis

Algunos alimentos son beneficiosos y ayudan a reducir los brotes de psoriasis. Es importante mantener una dieta sana y equilibrada para controlar los síntomas de la enfermedad. Descubra más sobre los cuáles son los hábitos alimenticios más beneficiosos o perjudiciales para tratar la enfermedad.

Psoriasis y salud física

Cuando se padece psoriasis es necesario que el individuo mantenga una buena salud física para reducir el riesgo de padecer comorbilidades. Se conocen como comorbilidades todos aquellos trastornos de la salud que derivan de una enfermedad previa.

El riesgo de padecer otras enfermedades aumenta en aquellas personas que sufren psoriasis intensa desde aproximadamente los veinte años de edad. Si no se sigue un tratamiento adecuado para controlar la enfermedad es probable que terminen apareciendo otros trastornos más graves.  Las comorbilidades más comunes derivadas de la psoriasis son: diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión o artritis.

Es esencial mantener un estilo de vida saludable, cuidar la dieta, evitar el sobrepeso, no consumir alcohol o tabaco y realizar ejercicio físico para disminuir el riesgo de padecerlas.